24 febrero, 2014

El coño invisible

Autor desconocido.

Julia trabaja en la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) como directiva. Nunca se ha visto el coño. Me lo confesó al poco tiempo de conocerla cuando le propuse fotografiarla desnuda. Su discapacidad visual no le permite enfocar ni ver con precisión cualquier cosa que esté a menos de dos metros de distancia. Lo intentó con un espejo, pero lo tenía que poner tan lejos que no lo distinguía. Julia es una mujer muy alta, con un coño tan grande que le da vergüenza llevar pantalones, pues se nota el bulto aunque la prenda no sea ajustada.

Se me ocurrió una idea para que lo pudiera ver con detalle. Quedamos en su casa. Me esperaba nerviosa sin saber lo que se me había ocurrido. Sentada a dos metros del televisor, se quedó largo tiempo en silencio observando su coño en la pantalla. Luego, con sumo cuidado, lo abrió metiendo dos dedos mientras yo lo grababa con una cámara en una mano y una linterna en la otra. Llevaba más de veinte años esperando ese momento. Se quitó las gafas llorando.

4 comentarios:

ღ amysu ღ dijo...

Las emociones son como ese niño que llevamos en nuestro interior, se expresan de la manera más fresca y natural, son espontáneas.
Un abrazo Marqués de Zas

Marqués de Zas dijo...

amysu:

Las personas que tenen alguna discapacidad me producen sensaciones muy intensas, precisamente por eso que dices, son muy sinceras y naturales.

Madame X dijo...

Hermoso gesto el tuyo.

A veces quienes vemos, olvidamos mirar.

ღ amysu ღ dijo...

Que tenga una excelente semana Marqués de Zas
Un abrazo