16 junio, 2017

Marcella

Fotografía: Marqués de Zas.

Marcella es masoquista, lo tiene claro desde hace tiempo, pero no había tenido ocasión de practicar con nadie. La poca satisfacción que encontró en este tema se la procuraba sola. Desde hace tiempo fantaseaba con que, un hombre maduro, le torturara sus enormes pechos. Con la amabilidad,  la discreción y la elegancia que me caracteriza, me ofrecí para iniciarla en estas prácticas. Ella aceptó con la condición de que lo dejaríamos en el momento que se enamorara (de otro). La aventura, totalmente satisfactoria para ambas partes, duró dos meses. Los dos cumplimos con nuestro compromiso inicial. Esta foto fue del primer día. Sobre un corcho negro le clavé las tetas con agujas hipodérmicas. Me abrazó y me besó agradecida antes de salir de mi casa. Me hubiera gustado que los juegos duraran más tiempo. El amor se interpuso. Ojalá le dure mucho.

1 comentario:

Madame X dijo...

Ah, el amor a veces lo estropea todo. Otras veces, facilita las aventuras del dolor.

La imagen es muy sugerente... unas tetas así es lo menos que se merecen. Estoy segura que ella lo disfrutó más que tú.