18 febrero, 2014

Polla trufada

Grabado de Max Klinger.

Pelar las colas de las gambas quitando el intestino central.
El pene debe amputarse erecto, con los cuerpos cavernosos llenos de sangre.
Desechar la piel y la uretra, lavar bien y escurrir. Cortarlo en 16 rodajas.
Hacerle un corte a cada rodaja sin llegar hasta el final.
Intercalar en cada corte una de las rodajas de trufa.

Cocer los macarrones en agua salada. Enfriar y escurrir.
Asar a la parrilla el bacon y cortarlo en trozos.
Para el puré, asar al horno la calabaza envuelta en papel de aluminio.
Colocar la pulpa de la calabaza sin pepitas en la batidora y triturar
junto con la nata y la mantequilla. Sazonar con pimienta y sal.

Rehogar a fuego bajo los macarrones con la mantequilla.
Añadir el jugo de frutas y reducir a la mitad.
Ligar con el parmesano rallado.
Asar a la parrilla las rodajas de pene previamente enharinadas.
Asar a la parrilla las gambas.

Colocar en un lado del plato los macarrones con el jugo de trufa
y sobre éstos colocar el pene, el bacon y las gambas,
acabando con las virutas de parmesano y con el puré de calabaza
en el otro lado del plato.

2 comentarios:

Madame X dijo...

Un plato, sin duda, exquisito. Ñam, ñam.

[Aunque, francamente, prefiero este manjar crudo y sin seccionar]

Marqués de Zas dijo...

Madame X:

Sin duda te dará mucho más placer y menos complicaciones. Este post es un ejemplo de mi humor negro en la línea del genial escritor y dibujante Roland Topor.