23 diciembre, 2013

ADN

Acrílico y semen sobre lienzo. Marqués de Zas.
Todas mis obras artísticas contienen mi huella genética (ADN) con la intención conceptual de atribuirles mi paternidad, además de imprimirles una firma a prueba de falsificaciones. Esto lo consigo a través de fluidos corporales. El cuadro de este post está salpicado de semen, pero también transfiero sangre, saliva, lágrimas, orina o mocos. En el caso de retratos también incluyo fluidos del retratado, junto con los míos, como por ejemplo en los retratos menstruales.

2 comentarios:

Madame X dijo...

El arte elevado a la transcendencia genética.

Eres un artista muy travieso.

ღ amysu ღ dijo...

La paternidad lleva el gen, no podía ser menos en el arte.
Un abrazo