31 marzo, 2013

Cámara web

Dibujo a lápiz. Marqués de Zas
Para mi próxima performance necesitaba probar como funciona una cámara web en un local público. Para ello conecté una cámara web portátil a un televisor de 32”. Un amigo me permitió utilizar a su sumisa para experimentar la acción que quería llevar a cabo. Coloqué a la mujer de inmaculada piel blanca y sedosa sobre una butaca. La cámara sólo encuadraba su rostro. Le procuré placer y dolor alternativamente con azotes, pinzamientos, masturbaciones, fisting y caricias. Su rostro y su mirada se vieron en la pantalla con gran expresividad. Fiel reflejo de lo que sentía, su cara iba, del sollozo al éxtasis. La prueba salió mucho mejor de lo que esperaba. Tanto sus orgasmos (muchos) como su sufrimiento se reflejaron en la pantalla con una fuerza tan grande que me dejaron sorprendido y con unas ganas terribles de repetirlo en público.
 
 
Nota.- El dibujo es un esbozo para el cartel de la performance.

1 comentario:

Makeda dijo...


Afortunadas aquellas que se ponen en sus manos y de ellas reciben ese dolor ardiente,ese placer único,..a sus pies siempre Maestro.