12 julio, 2011

Retrato

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Sangre sobre cobre. 2.008. Jordan Eagles.

Primero hice un esbozo a lápiz sobre una tabla de madera. Se parecía bastante a ella. Llevé el cuadro al váter y lo coloqué en el suelo, apoyado en la pared. Ella estaba allí sentada, en la taza, desnuda de cintura para abajo. Le abrí las piernas. El ruido de su respiración alterada me hizo dudar durante un instante. Perdí la noción del tiempo mientras coloreaba el dibujo con una esponja empapada en su vagina. Fue su última menstruación. Y mi primer retrato.

Nota.- No tengo permiso para publicar el retrato.

4 comentarios:

Sara dijo...

Guauu

pj dijo...

Quizás la sangre derramada es la belleza de dos corazones.O al menos una sensación inquietante, bella, brutal....que nos transporta a un mundo soñado.
Bella imagen,desconcertantes palabras.

Anónimo dijo...

Mi última menstruación coloreo la polla de un buen amante, con el que también perdía la noción no solo del tiempo, también del mundo en que vivia. No había nada más allá.

Good

AkuarAkrata dijo...

uffff dioskémaravilla de sensaciones. retrato lleno de energías, desde el punto de vista de un amante de la sangre menstrual. qué bonito Marqués !!.