12 enero, 2011

Sola

Anónimo


La luz quebró la noche
que anidaba en tu mirada oscura,
y me iluminó las manos,
para volver consagrada
a su luna,

desnuda

y sola.

1 comentario:

Madame X dijo...

Hay luces capaces de traspasarlo todo.

Bello poema. Bello e intenso.

Un beso.