24 septiembre, 2010

La mirada

Collage anónimo.
Foto: Marqués de Zas.


Hacía poco tiempo que conocía a D.ª Carmen (nombre supuesto), pero sabía que era la única persona conocida, con la que era posible realizar una fantasía que hacía tiempo me rondaba por la cabeza. Estábamos los dos en medio del salón de su casa, en pleno corazón de Madrid. Fue durante el pasado mes de agosto y hacía mucho calor. Ella, estaba de pie, completamente desnuda. Frente a ella y a un metro de distancia me encontraba yo, también de pie y totalmente vestido. A su derecha un enorme espejo, cubría toda la pared. El suelo de madera tenía un extraño brillo que contrastaba con el de mis zapatos negros con hebillas plateadas. Por un momento temí que nos interrumpiera la presencia de su gata, que nos observaba escondida bajo algún mueble. Me fijé en sus ojos marrones. Me miraba intensamente, con arrebato. Tenía un cuerpo menudo, como el de una adolescente, aunque pasaba de los cuarenta. Le dije que abriera las piernas. Lo hizo sin dejar de mirarme. Apretó ligeramente los labios. Fue entonces cuando le susurré suavemente: ¡córrete! A pesar de que lo esperaba, me sorprendí cuando clavando su mirada en la mía y contrayendo la respiración, eyaculó sobre el parquet, formando un charco transparente. La próxima vez, intentaré conseguirlo, sólo con mirarla. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Menudo talante de la D.ª Carmen ;).Me la tienes que presentar. No me estraña que su gata se esconde bajo los muebles ......
´Gracias ! Me ha gustado mucho. Besos.
ámalaMdZ